sábado, 27 de septiembre de 2008

Vª Parte: La moral: camino evangélico

Tratar de temas de moral, es meterse en camisa de once varas!! La matriz moral de la comunidad cristiana, es aún causa de muchas deserciones en el camino evangélico.
Permanentemente uno se encuentra con jóvenes y adultos que "no la van" con las exigencias morales de la Iglesia, "de los curas" suelen decir.
Qué ha pasado desde Jesús hasta nuestros días, dónde ha quedado esa simplicidad que parece encontrarse en los textos evangélicos? Todos recordamos aquello del "amor a Dios y al prójimo" como resumen de toda la ley, sí?
El exceso de norma, desvaloriza la norma y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Y parecería que así las cosas se han dado vuelta. Tenemos la sensación de que la "moral" propuesta termina por asfixiar el vínculo con el Amigo y aún más que la letra es más importante. Aún me impresiona escuchar de tanto en tanto algunas homilías que diluyen el evangelio en una serie de consideraciones morales absolutamente subjetivas y ahistóricas, reclamando exigencias voluntaristas que buscan condicionar la libertad del creyente y paralizarlo ante la toma de sus decisiones, que ciertamente brotan de un corazón que ama.
No me resulta simpático ser pájaro de mal agüero, pero da la sensación que no hemos logrado superar ciertos maniqueísmos, ni ciertas doctrinas platónicas o aquellas que brotan de una concepción peyorativa de la mujer, el sexo y la felicidad.
Volver a Jesús, y entender al hombre libre por excelencia parece ser el camino que achique la brecha abismal que se ha abierto en estas cuestiones. (seguirá)

sábado, 6 de septiembre de 2008

IVª Parte Eucaristía - Mandato fraterno o Culto ritual?

Otro aspecto, también de vital importancia en este intento de objetivar la brecha a través del tiempo en la comunidad cristiana es la Eucaristía.

Volemos al pasado y adentrémosnos en el Cenáculo en donde Jesús se ha reunido con los Apóstoles. Todos con la mirada fija en el maestro que percibe que la trama del mal se va cerrando sobre él, que el círculo se cierra y ya no hay alternativa.
Momento de despedida y de dejar en la memoria de sus discípulos los ejes centrales de su enseñanza... recordar el largo discurso de la última cena en el evangelio de Juan y recordar fundamentalmente luego de las bendiciones sobre el pan y el vino el "hagan esto en memoria mía", dichas con todo el sentido de un pacto, de permanecer unidos, de vivir en clave de fraternidad, de jugarse como la hará él en unos momentos más. De hacer de nuestra entrega cotidiana, de nuestra vida, una memoria de él. Cuántas veces en la vida nos movemos en clave de "pasado familiar", de "ética casera", en base a lo que nuestros padres nos enseñaron... y sin embargo, hoy por hoy, no veo, no encuentro motivos para justificar toda la construcción que se realizó posteriormente.
Sí encuentro sacramentalidad, en el compartir el pan y el vino, en el compartir la vida, en el compartir las alegrías y esperanzas de tanta gente, el escuchar, el estar, etc. Y ese compartir ciertamente que me remite a Jesús de Nazareth!! Porque intento vivir en clave de "memoria crística", como intento cada día de vivir en clave de memoria filial respecto de mi padre y hacer de su camino también mi camino, porque sé que vivió para los otros, como pudo pero lo hizo.
Qué queda en nuestras "misas" o eucaristías de estos sentimientos? Qué se comparte? Así como se acuñó el "sensum fidei" para definir muchas cuestiones dogmáticas, este mismo sentido de la fe del pueblo de Dios, que cada vez participa menos en el "culto eucarístico" ¿está errado?.
Cualquier estadística reciente, nos marca esta fuga masiva de los cristianos de nuestros templos cuando se celebra la "misa" y en algunas comunidades parroquiales esto es absolutamente contundente.
Pero realmente le interesaba a Jesús organizar un culto después de todo lo que despotrico respecto del templo y de asumir la línea profética que de igual manera señalaba la ausencia de la verdadera religión. Que decir de las bellísimas palabras dichas en el pozo de Jacob a la Samaritana: "llega la hora que los veraderos adoradores..." Dónde ubicar las palabras a Felipe "quien me ve a mi ve al Padre", no realmente hoy por hoy no encuentre sustancia al templo, aún conociendo su valor bio-psico-espiritual en la historia de las religiones, a las que el cristianismo ha denostado siempre, erigiéndose como la expresión religiosa más perfecta y acabada.
¿Conviene hacer intentos via "marketing religioso" para seguir atrayendo gente a nuestras tristes y muchas veces opacas liturgias? No sería más conveniente encontrarse en pequeñas comunidades y celebrar fraternalmente la memoria de Jesús encontrando la similitudes de nuestras construcciones de hoy con las que intentó él para alegrarnos o corregir el rumbo de nuestra vida como sal y levadura de la sociedad.
Identifiquemos los esfuerzos pastorales por "atraer" gente a misa.
a) Misas temáticas: enfermos, difuntos, vírgenes, santos y santas, milagrosas, por la familia, etc. etc. un impresionante reduccionismo de la memoria.
b) Cartas Pastorales, que en lenguaje encriptado, nada existencial y con añoransas de un majestuoso e inexistente pasado procuran convencer a los "fieles cristianos" de las bondades salvíficas de ir a misa. A veces le agregamos una referencia a un pretendido pecepto y sino directamente apelamos directamente a método represivos: "pecado mortal".
c) Eventos: todo encuentro, asamblea, toda convocatoria ha de terminar con misa. Tipo Grondona cuando termina pontificando sobre lo que dijeron los invitados al programa.
Sí! ciertamente hay inflación de misa, misa a la carta, si la cena de Jesús fue para reunir, hay comunidades que con tanta misa el sábado y domingo vaporizan la comunidad.
Añoro algunas Eucaristías celebradas, me parece, tan parecido a la primera, sin los ornamentos constantinianos, sin los rituales romanos, sin el discurso hegemónico del que preside, sin tanto "por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa" y golpe de pecho, sin tanto "ten piedad". Pero, si con mucho horizontalismo y cercanía, formando un círculo en el que se comparte la vida y los momentos luminosos de gracias y de presencias sacramentalísimas del Dios de la vida a la vuelta de cada esquina.
Un trabajo interesante será recorrer el léxico teológico y litúrgico de uso actual para darnos cuenta que no tiene nada que ver con la preocupación creyente de los seguidores de Jesús. Sino charlemos con un chico pronto a hacer su primera comunión, bah, o mejor con alguien que intenta eucaristizarse cada domingo.
Y disculpame amigo lector, pero mi comunión es "hacer la voluntad de Aquel que no vino a ser servido sino a servir", mi eucaristía es partir el pan de la comprensión con el otro, de desandar parte del camino de cruz del que sufre, mi misa ("ite misa est"), mi misión es mantener viva la memoria del que nos mostró el camino al PADRE de un modo luminoso, sin doblez y que terminó pagando con su vida tal atrevimiento frente a las jerarquías religiosas de su tiempo.
Vayamos a misa pero por favor releamos cada instante desde una clave libertaria y seamos capaces de atrevernos como Jesús a poner en evidencia a los que han usurpado la memoria y el acto solemne de la última cena.
Termino con un comentario irónico, menos sagrarios, menos construcciones y más techos para los cristos...
(texto sujeto a revisión)

domingo, 31 de agosto de 2008

La Brecha IIIª parte - Jerarquía y Estructura

Formado en la más que clásica doctrina eclesial y vivido en ese esquema durante mucho tiempo, doy gracias a Dios porque me ha despertado.
Los hombres se han erigidos en representantes de Dios, en mediadores exclusivos de su gracia, en intérpretes iluminados de la Sabiduría eterna y por lo tanto han abierto la brecha entre Dios y su pueblo.
Es cierto que en todas las religiones y épocas esto ha sido una constante, con un matiz u otro, la historia no señala generosamente testimonios de quienes se han erigido como intérpretes divinos. Y está todo bien, uno es respetuoso de los mitos y de las construcciones religiosas de la humanidad, de sus experiencias y creencias, en definitiva de su ser cultural.
Aún así me atrevo a sostener que en el marco de la fe en Jesús, a habido una "traición" a la interpretación de los testimonios históricos (relatos evangélicos y de más vestigios) en el sentido de la "jerarquía" (poder sagrado).
He señalado en varias ocasiones el proceso desintegrador, iniciado fundamentalmente en torno al emperador Constantino, que devino poco a poco en seguidores de Jesús, en formato religioso - cultual al mejor estilo greco romano.
Aún hoy podemos ver en los ornamentos litúrgicos en uso estos vestigios: la mitra, la casulla, la estola, el alba, etc. no así el solideo que proviene de la tradición judía. El término Diócesis proviene del siglo III y se usaba para definir las divisiones adminsitrativas del imperio. Sin ánimo de aburrir solo señalo algunas pistas que nos ayuden a entender el tema.
Es así que, resultó muy sencillo el salto de categoría de "hermano en la fe a Jerarquía" con todos los atributos que le asignamos al Papa, Obispos y presbíteros (sacerdotes), bueno y los diáconos.
El apóstol Pablo nos diría "Hombres, nosotros no somos dioses, somos pobres criaturas como todos ustedes." Linda frase para estampa de ordenación presbiteral o episcopal !!!
Hay toda una cultura eclesiástica que ha rodeado de "honores", "priviliegios", etc. a quienes hemos, en alguna vuelta del camino, servido en la comunidad al estilo de Jesús, "El que quiera ser el primero que se haga el servidor de todos". Esta cuestión a generado la tan mentada brecha de hermanos en la fe, lo digo con dolor ya que he sido testigo de este trato tan desigual en la comunidad de fe. El modo de vida de muchos "consagrados" resulta una afrenta, "mientras uno pasa hambre otro se emborracha" (1 Cor 11,21). "Esto también es Palabra de Dios" decía un viejo obispo luego de su predicación!! toda una síntesis del pensamiento jerárquico que no encuentra legitimidad en ninguna parte del evangelio y que es una construcción teológica influenciada por el cesaropapismo.
No estoy en contra de que exista autoridad, sí en contra de que esta genere poder, patrimonio, pusilanimidad. Las "tres P". Por caracter transitivo hemos pasado de lo mejor para Dios en el caso del Templo, a lo mejor para el representante de Dios y estos a su vez se lo tan tomado en serio.
Tampoco quiero detenerme en la ya consabida historia del enriquecimiento patrimonial de muchos consagrados, ni de ciertas casas de ejercicios para los señores cardenales en Roma, ni de sus modos ya sabidos de vida. Bueno sin irnos tan lejos, los "hombres de negro" en nuestra geografía marplatense con esa impronta tan "monseñorina".
Me refiero al error de la sustitución, de la representatividad cual ungidos por Dios, que lindo suenan las palabras bíblicas de Moisés en el libro de los Números "¡Ojalá fueran todos profetas en el pueblo del Dios y el Señor les diera su espíritu!" (11, 29). Más tarde Jesús nos hablará de esta efusión del Espíritu sobre todos.
Cuánto daño hemos hecho con esta concepción vicaria de Dios en los consagrados, cuánto tiempo perdido, cuánta inmadurez hemos generado en la comunidad de fe. "Puedo comer carne", "puedo ..." "puedo..." frases tan frecuentes en muchos cristianos...
Brecha profunda que hiere la teología del cuerpo según el Apóstol Pablo, que hiere la voluntad de Jesús al proponernos un camino de servicialidad sin recompensas en este mundo.
Decididamente no estoy conforme con este modelo de conducción prestado a la Iglesia desde hace tantos años y por otra parte si nos fue tan mal porque no intentamos retomar el modelo de Jesús.

lunes, 18 de agosto de 2008

La Brecha IIª parte - El Templo

Siempre en el intento de recuperar la memoria fraternizadora de Jesús, de quitarle a la fe en su expresión cristiano-católica o evangélica, el tono de solemnidad, retomo el tema de la "brecha entre el decir y el hacer".

1) El templo: es a partir del Constantinismo el momento en el que los cristianos comienzan a "meterse" en los templos. Fueron primero los templos del rey, las básilicas, lugares del culto pagano, las que vivieron la metamorfósis. Esto implicó el "encierro" y un crecimiento de lo cultual, de lo litúrgico que tuvo un desarrollo importante para regocijo del emperador, que vió así resuelto el tema del mantenimiento del orden y la paz, no sólo porque los cristiansos se organizaron a lo largo y ancho de todo el Imperio, lo que los convertía también en una fuerza de espionaje y sabotaje sin parangón, sino porque la doctrina cristiana se acercaba mucho a lo que él mismo entendía por una religión. Los invito a leer en Internet un muy buen artículo sobre este tema. Hacer click aquí.
Esta cuestión irá creciendo en el transcurrir del tiempo, perfeccionando los templos e intentanto hacerlos cada vez más grandes, como para que entre Dios, que medio como que no quería!!
Allí están como testimonio de las diversas épocas, catedrales, abadías, iglesias que por doquier vemos fundamentalmente en la "tan católica y conquistadora Europa".
Aún hoy se construyen como homenaje a Dios, grandes y costosos lugares para que Dios sea alabado. (cfr. Catedral de La Plata, con dinero del contribuyente, y cuya propiedad es del gobierno).
Qué ha quedado de aquel diálogo tan elocuente de Jesús con la Samaritana? "Llega la hora, en que los verdaderos adoradores lo harán en espíritu y en verdad", "ni aquí, ni allá", sino en lo más hondo del corazón humano, templo del Espíritu Santo en el decir escolástico.
Qué ha quedado de aquel enojo de Jesús en la explanada del templo de Jerusalén? Como si nuestros templos de hoy no se asemejaran en gran medida a aquella esplendorosa construcción. También hoy ponemos las mesas de los cambistas, para trocar milagros de sanación, misas de enfermos, difuntos, devociones a santos y santas de moda o de siempre, todo por una moneda.
Qué ha sido de la dinámica comunional de las primeras comunidades, que celebraban la memoria de Jesús en las casas y compartían con sencillez y alegría.
No nos engañemos, toda una teología construída en torno a la justificación de tremenda parafernalia. Sin juzgar, sin condenar, con espíritu fraterno digo simplemente nos hemos equivocado de rumbo. San Francisco de Asís supo rescatar en gran medida el espacio creatural como templo, "Alabado seas mi Señor, por toda creatura...". O bien como dice Daniel, cap. 3 "Bendito seas en el templo de tu santa gloria..."
La brecha de fraternidad abierta desde esta teología ha sido tremenda... sin darnos cuenta nos hemos refugiado en una serie de cuestiones que poco tienen que ver con la propuesta de Jesús de Nazareth.
Aún después del Concilio no hemos podido revertir, ni siquiera la arquitectura de las nuevas iglesias y lugares de culto. En nuestra zona la capilla de Villa Marista es uno de los escasos buenos ejemplos en el país. Pero el resto sigue reivindicando una arquitectura y una estética de los tiempos del oscurantismo.
Recuperar hoy el encuentro fraterno con el otro, el cercano y el lejano, el igual y el distinto me parece que será celebrar la liturgia, entendida como momento de servicio a lo divino, tal como Jesús lo soñó. Me permito hilvanar algunas frases del evangelio: "el que me ve a Mí ve al Padre " (a Felipe), "cuando lo hicieron con uno de estos mis hermanos mas pequeños, conmigo lo hicieron"... (Mt 25) "¿Ven todo esto? (el templo). Les aseguro que no quedará aquí piedra sobre piedra. ¡Todo será destruído! (Mt 24)
Hasta la próxima.

domingo, 10 de agosto de 2008

Brecha evangélica

La propuesta de Jesús de Nazareth, nace en clave de fraternidad, de encuentro con el otro, de escucha y valorización del otro. A partir de este dato me parece que los evangelios canónicos y no canónicos nos transmiten con suficiente fidelidad este dato, más allá de los ropajes literarios con que sus narraciones lo expresan.
Ciertamente quien describe la propia experiencia o se hace cargo de alguna tradición, necesariamente lo hace desde su propia idiocincracia, desde sus propios moldes mentales, culturales, ideológicos, filosóficos o teológicos. Por lo que es más que comprensible, dirán los biblista perdonar a veces "pequeñas traiciones" a los textos que nos legaron algunos de los hermanos y hermanas de las comunidades primitivas.
Sin embargo y a pesar del mismo dato, esta clave, este ADN fraternizador y comunional del Jesús histórico, el que Él anunció y vivió ha perdurado en los más simples y sencillos, "Te doy gracias Padre, porque has revelado estas cosas a los pequeños". Allí están diseminadas por todas partes las muchas expresiones de este mandato, "ámense". Se refleja en un sinnumero de expresiones comunitarias que creyentes del mundo viven cotidianamente. Hoy, por ejemplo, lo pude palpar en el testimonio de una mujer muy pobre en salud y en bienes materiales, allí desde su cama en el Hospital Regional, me habló de la ternura y bondad que experimentaba en personas de la comunidad a la que pertenecía. Una muy pero muy pequeña muestra de las muchas que cada día uno se encuentra.
Sin embargo, la formación escolástica institucional, no ha puesto el acento en esta clave, sino influida fuertemente por su carácter "imperial", remarca "tecnicismos verbales" de cara a fundar y fundamentar dogmas en esta cuestión de supremacía de la ortodoxia (recta doctrina) por sobre la ortopraxis (buenas acciones), es decir por encima de la clave fraternizadora y servicial de Jesús.
Y a los hechos me remito. Algunos ejemplos que nos ayuden a comprender a "sacudirnos el polvo que se ido juntando en la institución" (Juan XXIII palabra más palabra menos), sin que por ellos se nos condene a la "hoguera del ninguneo" o se nos aplace en catequésis.
1) Templo
2) Jerarquía y estructura eclesial
3) Eucaristía
4) Moral
Cuatro temas que a partir de Constantino y la adopción del derecho romano, pulverizaron en grandísima medida la propuesta original de Jesús.
Pistas de aproximación al tema. Pensar en clave fraterna cada una de tus vivencias respecto de estos temas, de dejo mientras tanto unas pistas.
1) Templo: Jesús enojado en el Templo. Dialogo con la Samaritana.
2) Jerarquía (del latín poder sagrado) y estructura: Discurso de la Última Cena (S. Juan). Pelea acerca del más grande en el Reino. Estilo de vida.
3) Eucaristía. Mandato fraterno o Culto ritual. Comunidades primitivas.
4) Moral Evangélica en clave de amor o de derecho judicial.
Que pases una buena semana y puedas detectar todas las señales de fraternidad que te rodean.
Luis María
En memoria de María Inés Miccio, testigo simple de la fe en Mar del Plata