lunes, 18 de agosto de 2008

La Brecha IIª parte - El Templo

Siempre en el intento de recuperar la memoria fraternizadora de Jesús, de quitarle a la fe en su expresión cristiano-católica o evangélica, el tono de solemnidad, retomo el tema de la "brecha entre el decir y el hacer".

1) El templo: es a partir del Constantinismo el momento en el que los cristianos comienzan a "meterse" en los templos. Fueron primero los templos del rey, las básilicas, lugares del culto pagano, las que vivieron la metamorfósis. Esto implicó el "encierro" y un crecimiento de lo cultual, de lo litúrgico que tuvo un desarrollo importante para regocijo del emperador, que vió así resuelto el tema del mantenimiento del orden y la paz, no sólo porque los cristiansos se organizaron a lo largo y ancho de todo el Imperio, lo que los convertía también en una fuerza de espionaje y sabotaje sin parangón, sino porque la doctrina cristiana se acercaba mucho a lo que él mismo entendía por una religión. Los invito a leer en Internet un muy buen artículo sobre este tema. Hacer click aquí.
Esta cuestión irá creciendo en el transcurrir del tiempo, perfeccionando los templos e intentanto hacerlos cada vez más grandes, como para que entre Dios, que medio como que no quería!!
Allí están como testimonio de las diversas épocas, catedrales, abadías, iglesias que por doquier vemos fundamentalmente en la "tan católica y conquistadora Europa".
Aún hoy se construyen como homenaje a Dios, grandes y costosos lugares para que Dios sea alabado. (cfr. Catedral de La Plata, con dinero del contribuyente, y cuya propiedad es del gobierno).
Qué ha quedado de aquel diálogo tan elocuente de Jesús con la Samaritana? "Llega la hora, en que los verdaderos adoradores lo harán en espíritu y en verdad", "ni aquí, ni allá", sino en lo más hondo del corazón humano, templo del Espíritu Santo en el decir escolástico.
Qué ha quedado de aquel enojo de Jesús en la explanada del templo de Jerusalén? Como si nuestros templos de hoy no se asemejaran en gran medida a aquella esplendorosa construcción. También hoy ponemos las mesas de los cambistas, para trocar milagros de sanación, misas de enfermos, difuntos, devociones a santos y santas de moda o de siempre, todo por una moneda.
Qué ha sido de la dinámica comunional de las primeras comunidades, que celebraban la memoria de Jesús en las casas y compartían con sencillez y alegría.
No nos engañemos, toda una teología construída en torno a la justificación de tremenda parafernalia. Sin juzgar, sin condenar, con espíritu fraterno digo simplemente nos hemos equivocado de rumbo. San Francisco de Asís supo rescatar en gran medida el espacio creatural como templo, "Alabado seas mi Señor, por toda creatura...". O bien como dice Daniel, cap. 3 "Bendito seas en el templo de tu santa gloria..."
La brecha de fraternidad abierta desde esta teología ha sido tremenda... sin darnos cuenta nos hemos refugiado en una serie de cuestiones que poco tienen que ver con la propuesta de Jesús de Nazareth.
Aún después del Concilio no hemos podido revertir, ni siquiera la arquitectura de las nuevas iglesias y lugares de culto. En nuestra zona la capilla de Villa Marista es uno de los escasos buenos ejemplos en el país. Pero el resto sigue reivindicando una arquitectura y una estética de los tiempos del oscurantismo.
Recuperar hoy el encuentro fraterno con el otro, el cercano y el lejano, el igual y el distinto me parece que será celebrar la liturgia, entendida como momento de servicio a lo divino, tal como Jesús lo soñó. Me permito hilvanar algunas frases del evangelio: "el que me ve a Mí ve al Padre " (a Felipe), "cuando lo hicieron con uno de estos mis hermanos mas pequeños, conmigo lo hicieron"... (Mt 25) "¿Ven todo esto? (el templo). Les aseguro que no quedará aquí piedra sobre piedra. ¡Todo será destruído! (Mt 24)
Hasta la próxima.

No hay comentarios: